domingo, 11 de diciembre de 2011

Hay gente que piensa que cuanto más tienes, más feliz eres y mejor vives. Por desgracia, ultimamente estoy viendo a mucha gente de ese tipo. ¿De verdad se puede ser tan cerrado mentalmente?
Si que es verdad, que hay veces que por hacer un esfuerzo y comprarte algo, por conseguir algo nuevo, o por un regalo que te hacen te alegras y piensas que eres más feliz que antes de tenerlo. Pero sabes bien que no. No necesitamos tener cienmil cosas que luego no utilizamos, ni tener siempre lo mejor y lo más caro. ¿Para qué?
Por suerte, me estoy dando cuenta poco a poco que esa felicidad que muchos creen encontrar en lo material, se puede encontrar fácilmente en muchos otros sitios. Yo sería más feliz sabiendo que tengo un amigo que va a ser para toda la vida y no me va a fallar, con el que lo puedo compartir todo, que teniendo un coche nuevo. La felicidad debemos buscarla en "nuestra gente", la que nos rodea y queremos, porque así no hará falta ningún nuevo objeto que nos haga sentir la falsa felicidad del que lo tiene todo, pero realmente le falta mucho.
Si te paras  a pensar en lo que tienes, y en lo agradecido que tienes que estar de ser quien eres y vivir en donde vives,  te darás cuenta de que la felicidad ya la tienes: simplemente tienes que configurarla y conseguir que haga efecto en ti mismo.

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